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Aceite de CBD vs Aceite de Semilla de Cáñamo

Aceite de CBD vs Aceite de Semilla de Cáñamo

Como ya vimos en nuestro blog estelar ;), hay muchas maneras de consumir nuestro querido CBD. Cada forma de consumo tiene sus propios pros y contras y, en especial, sus usos para objetivos particulares. 

Por ejemplo, en todo el mundo Skincare CBD Revolution, la forma de consumo más usada es en crema para la piel. A su vez, podemos encontrar variadas cremas con CBD para la hidratación, la limpieza de cutis, la recuperación de una quemadura o lastimadura, como también para el post-operatorio de algo superficial. 

Otras formas de consumo son fumar flor de CBD, en vez de cannabis común y corriente. Vaporizar mediante el uso de algún dispositivo/vaporizador de cannabis, pero con CBD o cartuchos de CBD concentrado líquido. Y otras formas como pastillas, infusiones y ¡más!

En este caso, nos toca hablar específicamente de ACEITE. Atención, ya lo hemos hecho previamente en varios de nuestros primeros artículos porque es acaso nuestro producto estrella de Ancient Therapy.

Es más, hemos también tratado sobre las diferencias de Aceite de Espectro Completo y Aceite Aislado y mencionado 5 beneficios de esta forma de consumo. No se preocupen, lo veremos de manera corta y rápida de nuevo, para después tocar el tema de hoy: ¿Cuál es la diferencia entre Aceite de CBD y Aceite de Semillas de Cáñamo?


¿Qué es el Aceite de CBD medicinal?

El CBD (Cannabidiol) es un compuesto presente en la planta de cannabis descubierto hace más de 70 años. Es uno de los más de cien cannabinoides presentes en la Cannabis sativa, como el THC (tetrahidrocannabinol), CBG Cannabigerol o CBC Cannabichromene, entre otros. Estos  compuestos orgánicos pertenecientes al grupo de los terpenofenoles, activan los receptores cannabinoides en el organismo humano, así logrando su efecto medicinal. 

El CBD no tiene propiedades psicotrópicas, por lo tanto no causa los efectos indeseados del THC conocidos como “estar colocado”, lo cual da una enorme seguridad al paciente de consumo estrictamente medicinal. 

El aceite de CBD es una de las formas de utilización existentes más populares. Se puede ingerir de forma sublingual o diluir en agua o alguna bebida natural como jugo de naranja. La cantidad de aplicación no suele superar las dos gotas por dosis, sin embargo cada paciente debe consultar a su médico para una mejor y segura ingestión. Recomendamos no automedicarse con aceites sin conocer, ni haber utilizado este tipo de productos con anterioridad. Si bien su margen de seguridad es amplio, la guía de un profesional para su uso es lo más indicado. 


3 usos del Aceite de CBD

  1. Ansiedad y depresión: En primer lugar, el aceite de CBD logra reducir la ansiedad y, en segundo lugar y más importante, la dosis aplicada es sumamente importante para el efecto correcto del mismo en cada organismo. El efecto del Aceite de CBD en la depresión está siendo estudiado, actualmente no hay investigaciones que ejemplifiquen y concluyan específicamente una relación directa entre ambos. Existen estudios que los relacionan dado que la utilización del CBD mejora el bienestar general del paciente.

  2. Estrés: De aquí también la cercana relación con el la mejora del insomnio -próximo punto-. Al ingresar al cuerpo, los componentes del CBD se unen con los receptores de serotonina del cerebro. Así, el primer efecto que sentimos es el de relajación. Este efecto es buscado en el consumo de aceite de CBD, así como en muchas otras formas de consumo de cannabis o sus cannabinoides.

  3. Insomnio: al causar relajación, reducción del estrés y tensión, como consecuencia modifica el sueño de aquel consumidor periódico. Su uso durante más de cuatro semanas continuas suele facilitar la somnolencia por su efecto ansiolítico y anticonvulsivo. Se recomienda evaluar con un especialista la periodicidad y cantidad de las dosis, siendo los aceites de 20% y 30% de CBD los mayormente utilizados en adultos.

 

Diferencias entre Aceite de CBD y Semillas de Cáñamo

Vamos a ello directo, el aceite de semilla de cáñamo figurará en la lista de ingredientes y su packaging como aceite de semilla de cannabis sativa. El CBD generalmente se incluirá como cannabidiol, cáñamo de espectro completo, aceite de cáñamo, PCR (rico en fitocannabinoides) o extractos de cáñamo PCR.

Ya vimos sobre aceite de CBD. Por otro lado, el aceite de cáñamo se obtiene de la planta del cáñamo, una de las variantes de la planta cannabis sativa. A diferencia del CBD, el aceite de cáñamo se extrae de las semillas, en vez de las flores de la planta. Este contiene sustancias como los flavonoides y terpenos que son los componentes que le dan ese color y sabor. 

El aceite de cáñamo es bajo en grasas saturadas y tiene un alto porcentaje de grasas poliinsaturadas, por lo que se puede utilizar como aceite alimenticio o complemento alimenticio. Contiene ácidos grasos básicos, como el ácido linoleico y alfa-linolénico, que también ayudan a cuidar la salud.

También se utiliza en diversos mercados industriales como combustible, plástico, pinturas y tintas.

 

¿Cuál debo consumir?

Simple y claro, para una dieta saludable y beneficios nutricionales, el aceite de cáñamo es la elección. Para insomnio, estrés, ansiedad, sexo, piel y muchos beneficios más, el aceite de CBD es la elección correcta.